Reporte COMUNIDAD ARDE

¡Hola a todos!
Lleguen a todos nuestros amigos un saludo y bendiciones desde nuestra Comunidad de Arde, ya han pasado dos semanas desde nuestra llegada a Los Coquitos y les mandamos especialmente nuestro primer reporte.Llevábamos más de un año donde todos los días nuestros celulares y relojes suenan su alarma a la 1 de la tarde para rezar nuestra oración por el proyecto, lo que había comenzado con un anhelo, ahora en más de 1500 Confió (pequeña oración que rezamos por el proyecto) se estaba haciendo realidad. Cada vez más deseábamos que llegara el mes de enero de 2018 para irnos vivir a Los Coquitos. Con seguridad les podemos decir que no sabíamos cómo y de qué forma seria todo, solo estábamos dispuestos a dejarnos sorprender por Dios.
Cuando todo estaba listo para irnos al apartamento que teníamos visto para allí tener la casa de Adre, el dueño nos comunicó que aún no lo podía alquilar, que tendríamos que esperar a los últimos días de enero. Basta imaginarse lo que todos pensamos en ese momento y después de caminar y subir muchas escaleras pensamos que lo mejor era esperar y encontrar una mejor opción. En la noche de aquel largo día decidimos que había alguien que de seguro nos podría ayudar, y acudimos a ella: María de la Caridad. Mandamos muchísimos mensajes a varias partes del mundo y le pedimos a la gente que tuvieran una intención especial, que unieran sus manos en oración y le pidieran a la virgen que se coronara como Reina del Hogar y nos ayudara a encontrar un lugar donde vivir y comenzar la misión. Al día siguiente volvimos y nos contaron que había una señora que tenía un apartamento y lo alquilaba, fuimos a ver a Elisa, la dueña y ella muy apenada nos dijo que ya había hecho un compromiso y no podía ayudarnos, después de agotar todas las fuerzas y cabe decir que el Padre Bladimir nuestro asesor tiene un don de convencimiento increíble, pero en aquel instante no le había resultado. Las últimas palabras de nuestro asesor antes de marcharnos ya de vuelta una vez más sin respuestas, fueron: -dale chica que somos de la Virgen de la Caridad- y para una gran sorpresa dijo ella muy emocionada: -pues entonces ustedes son mis hijos, mire padre venga mañana a buscar la llave- en aquel momento no cabe duda de se estaba realizando el milagro y María se coronaba una vez más.
6 de enero de 2018
Comenzaba lo que tanto habíamos esperado… Partieron los días de empacar y desempacar, de ordenar, de buscar un sitio para cada cosa y de comenzar a hacer de aquel lugar: nuestro hogar y como cariñosamente lo llamamos “la casa de Dios, la casa de todos”. Era normal escuchar a Dariel aturdiendo al edificio con el taladro, o toparse con Yilmer cambiando una lámpara y que de ninguna manera consiguiera encender, para rematar Leo armó más de 3 veces la litera hasta que consiguió encontrarle forma. Estos eran los primeros síntomas de que nuestra comunidad iba viento en popa y a toda vela. Cuando cayó la noche tuvimos la primera misa y fue donde le dijimos a Jesús como los discípulos de Emaús: “QUEDATE CON NOSOTROS SEÑOR”. Ya han pasado dos semanas y los vínculos son cada día más fuertes. Sabemos que ha pasado muy poco tiempo, pero la alegría llena nuestro corazón y los deseos de salir, de crecer y de entregarnos en la misión son los que nos impulsan y nos mueven a escoger todos los días el estar en este lugar. ¿Que Dios ha llegado a Arde? SÍ, él se nos muestra en cada detalle, en cada cosa de lo que hacemos, pero él siempre nos primerea en el amor, nosotros solo damos un par de peces y un pan y él es capaz de alimentar a miles. Dios nos habla a través de muchas personas; en la paternidad del padre Bladimir, la inmensa generosidad del Padre Cambra y el Padre Ignacio, de la compañía de Juliet y Guille, las puertas abiertas de la parroquia del Cristo, de los mudos nuestros vecinos, la oración de todos los días de muchas personas y de la ayuda económica que hace posible una parte de este proyecto, también en una visita sorpresa de nuestro grupo de jóvenes porque ellos son una razón por las cuales estar aquí. Demás está decir el apoyo incondicional y generoso de nuestras familias que desde la distancia nos acompañan cada minuto. Sorprendente los encuentros con los niños con Paralices Celebrar Infantil que en este lugar hay muchos, y son el mayor encuentro de Dios con nuestra comunidad.
Ya comenzamos a organizar el voluntariado y el apostolado para partir con nuestras catequesis, encuentros de adolescentes y de jóvenes, reuniones con la comunidad y echar a delante la vida de la fe.
Queridos amigos abran muchos más reportes y noticias, por ahora solo nos queda decirle que sus nombres están en nuestra capilla y nuestras oraciones. Les pedimos que recen por nosotros y por esta comunidad de los Coquitos. Unidos en la oración:

Dariel, Yilmer y Leo

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